El clima en la ciudad de La Plata presentará una jornada inestable durante el jueves, caracterizada por tormentas aisladas, chaparrones y ráfagas de viento que alcanzarán su intensidad hacia la noche. Según el último pronóstico de la RedBoing, la madrugada se abrirá con tormentas aisladas, temperaturas cercanas a los 25°C y vientos leves del este entre 7 y 12 km/h. La probabilidad de precipitaciones oscila entre el 10 y el 40%.
En la mañana, el sistema climático seguirá con la misma inestabilidad, manteniendo temperaturas que llegarán a 27°C y vientos del noreste. La intensidad del viento permanecerá leve, mientras que la probabilidad de lluvias aumenta a un 40–70%. Este patrón se mantendrá durante la tarde, cuando las temperaturas alcanzarán máximas de 31°C.
Es importante destacar que el pronóstico indica un incremento significativo en la probabilidad de precipitaciones, con un aumento del 30% en el periodo nocturno. Los chaparrones, que serán más intensos, podrían causar molestias en zonas urbanas con infraestructura vulnerable. Los vientos, que rotarán al sudoeste, podrían superar los 22 km/h en su intensidad máxima, lo que generará un aumento en la humedad ambiental.
Este fenómeno climático no es nuevo para la región, ya que la inestabilidad en el tiempo suele estar relacionada con la interacción entre el sistema atmosférico continental y las corrientes marinas. La Unión Argentina de Meteorología alerta sobre la posibilidad de que las condiciones extremas afecten áreas con edificios antiguos o estructuras en zonas de alto riesgo.
Los ciudadanos deben prestar especial atención a la situación climática, especialmente en zonas con edificios antiguos o con infraestructuras propensas a daños por lluvias intensas. Los responsables de la gestión urbana deben prepararse para la posibilidad de emergencias por lluvia, como inundaciones en zonas bajas.
El análisis de la situación indica que, aunque la jornada no presentará temperaturas extremas, la combinación de lluvias intensas y vientos fuertes podría generar un aumento en la humedad y en la posibilidad de desbordamientos en zonas vulnerables. Los sistemas de alerta temprana son cruciales para minimizar el impacto de estos eventos.