Según el informe meteorológico de Clarín, el pronóstico para New York, Estados Unidos, para el domingo 15 de febrero de 2026 indica una variación térmica significativa, con temperaturas máximas de 5°C y mínimas de -3°C. Estas cifras reflejan un ambiente extremadamente frío que podría afectar actividades diarias en la ciudad.
La información detallada revela que en las primeras horas de este domingo, no se esperan precipitaciones, con humedad promedio del 76% y vientos leves de 5 km/h provenientes del norte. La humedad relativamente alta y la baja presencia de vientos indican una condición atmosférica estable, pero la temperatura baja sugiere que el frío puede ser intenso.
Según los datos de la previsión climática, durante la media mañana se mantendrá la ausencia de precipitaciones, con humedad del 75% y vientos leves de 8 km/h del norte. Esta estabilidad climática, aunque agradables, no implica una mejora en la temperatura, que seguirá siendo baja. Los residentes y visitantes deberán prepararse para enfrentar condiciones que podrían requerir ropa especializada y medidas preventivas para evitar el frío extremo.
El pronóstico extendido para la tarde del domingo sugiere una ligera variación en la humedad, que podría alcanzar el 78% en horas posteriores, pero la temperatura seguirá oscilando entre -3°C y 5°C. Este rango térmico extremo representa un desafío para quienes planejan actividades al aire libre, especialmente en un contexto donde el frío prolongado es una preocupación recurrente en regiones como Nueva York.
Los especialistas en meteorología destacan que las bajas temperaturas, combinadas con la alta humedad, aumentan el riesgo de condensación en superficies, lo cual puede afectar la comodidad en espacios interiores y la eficiencia de los sistemas de ventilación. Además, en días como este, la preparación adecuada para el frío extremo es crucial para minimizar riesgos de hipotermia y otros problemas relacionados con el frío.
Este pronóstico refleja una tendencia estacional que, en años anteriores, ha sido asociada con eventos climáticos que afectan el funcionamiento de infraestructuras urbanas y la salud pública. En New York, la respuesta a estos fenómenos incluye protocolos específicos para asegurar la seguridad de los ciudadanos, especialmente en áreas con poblaciones vulnerables a los efectos del frío.
El Instituto Nacional de Meteorología de Estados Unidos ha alertado sobre la necesidad de seguir las recomendaciones de seguridad para temperaturas bajo cero. Estos protocolos incluyen la revisión periódica de la previsión climática, el uso de ropa adecuada y la comunicación constante con las autoridades locales en caso de emergencias.
La preparación anticipada es clave en momentos como este. Los ciudadanos deben estar atentos a las actualizaciones del pronóstico, ya que el frío extremo puede requerir ajustes en las actividades programadas. En este contexto, el apoyo de organizaciones no gubernamentales y las redes