En un giro inesperado que ha sacudido el panorama político peruano, el presidente interino José Jerí fue desplazado del cargo por el Congreso Nacional de Perú el pasado martes, 17 de febrero de 2026. Este evento marca el segundo intento en menos de dos años por el cual el presidente peruano ha sido objeto de una maldición presidencial, según el contexto histórico y las circunstancias actuales.
El escándalo conocido como 'Chifa-gate' ha sido uno de los casos más controvertidos en la política peruana reciente. Este episodio involucra a una serie de decisiones tomadas por el gobierno de Jerí que han sido criticadas por su vinculación con el sector de la industria china en Perú, especialmente en el ámbito de la infraestructura y las relaciones económicas. Los testimonios de funcionarios y expertos en política internacional indican que estas decisiones han generado una crisis de confianza en el gobierno.
Según fuentes oficiales, el Congreso Nacional de Perú ha identificado en el informe de investigación que el presidente interino José Jerí ha tenido una serie de encuentros secretos con representantes chinos en el contexto de la construcción de una nueva infraestructura en el país. Estos encuentros, que se llevaron a cabo en diferentes momentos durante su mandato, han sido objeto de crítica por su falta de transparencia y por ser considerados 'no autorizados' según las normativas internacionales.
El contexto histórico revela que el 'maldición presidencial' en Perú no es un fenómeno nuevo. Desde el inicio de la independencia, se ha registrado un patrón de que los presidentes que han sido objeto de un evento similar a este, como la imposición de un cargo de maldición, tienden a ser reemplazados en un período breve. En el caso de Jerí, este patrón se repite por primera vez en más de 150 años, lo que ha generado un aumento en la expectativa de que el fenómeno se volverá más común.
Los analistas políticos señalan que la crisis en el poder no es únicamente un problema de política interna, sino también un reflejo de las tensiones internacionales entre el gobierno peruano y países asiáticos, especialmente China. La relación entre Perú y China ha sido un tema de debate desde hace décadas, y el escándalo de 'Chifa-gate' ha exacerbado las preocupaciones sobre la influencia de Beijing en las decisiones políticas locales.
El presidente interino José Jerí, quien ha liderado el país desde la caída del gobierno anterior, enfrenta ahora una situación de inestabilidad política que podría llevar a una reforma en la estructura del gobierno y la legislatura. Según expertos en política, el Congreso Nacional está preparado para realizar una investigación más profunda sobre las actividades de Jerí, lo que podría resultar en una reforma de las leyes sobre la transparencia gubernamental.
La situación en Perú refleja un desafío importante para la región latinoamericana en términos de equilibrio entre la autonomía nacional y la influencia internacional. Este evento podría servir como un punto de partida para una discusión nacional sobre cómo gestionar las relaciones