El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de Argentina ha emitido alertas amarillas y naranjas para 11 provincias debido a condiciones climáticas extremas, según información actualizada el día 20 de febrero de 2026. Estas alertas indican una mayor probabilidad de tormentas intensas, granizo y ráfagas de viento que podrían afectar a millones de habitantes de distintas regiones del país. La alerta amarilla se refiere a peligrosidad moderada, mientras que la naranja indica una alerta de mayor gravedad, con riesgos potenciales para la seguridad y la integridad de las personas y bienes.
El informe del SMN destaca que las condiciones climáticas en las provincias afectadas incluyen tormentas eléctricas, lluvias intensas y vientos fuertes que pueden causar inundaciones y daños en infraestructuras vulnerables. En particular, San Juan fue incluido en la lista de provincias con alertas, lo que indica la importancia de preparar medidas de seguridad ante posibles eventos climáticos. Los municipios cercanos a ríos y zonas con terrenos lluviosos están en mayor riesgo de inundaciones y evacuaciones inmediatas podrían ser necesarias.
Estas alertas se ven enmarcadas en un contexto nacional de aumento de eventos climáticos extremos. Según el Centro Nacional de Monitoreo Climático (CNMC), el incremento de la frecuencia de estas condiciones se debe a la interacción entre el calentamiento global y los patrones de transporte atmosféricos. Los expertos explican que el aumento de la temperatura global está provocando cambios en las corrientes atmosféricas, lo que lleva a la acumulación de humedad en áreas que antes no presentaban problemas de precipitación.
La respuesta a estas alertas varía según las regiones afectadas. En algunas provincias, los gobiernos locales han iniciado protocolos de emergencia, mientras que en otras se recomienda a la población mantenerse informada y evitar movimientos a zonas de alto riesgo. En Tafí del Valle, por ejemplo, se han reportado casos de daños en áreas rurales debido a la falta de preparación adecuada ante las condiciones climáticas.
El ministerio de Salud y el SMN han coordinado una campaña de información para los usuarios en zonas vulnerables. La campaña incluye mensajes en redes sociales y llamadas a los centros de emergencia. Además, se han establecido puntos de información en las provincias afectadas para ayudar a las familias a planificar adecuadamente ante el evento.
Es importante destacar que las alertas meteorológicas no solo afectan la vida cotidiana, sino que también tienen implicaciones económicas significativas. Las empresas que operan en las zonas afectadas deben ajustar sus planes de trabajo y evitar operaciones en áreas peligrosas. Los agricultores, en particular, enfrentan riesgos de daños en cultivos debido a las lluvias intensas y la posibilidad de inundaciones.
En el contexto nacional, el aumento de eventos climáticos extremos está siendo observado como una tendencia global. Este fenómeno, conocido como el clima volátil, requiere una respuesta coordinada