Este viernes, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas severas en la provincia de Mendoza, afectando una amplia zona geográfica que incluye el área metropolitana. Según el informe reciente, las tormentas se proyectan para llegar a la región desde las 14:00 hasta las 22:00 horas. Este fenómeno meteorológico es parte de un patrón climático que se observa en las zonas montañosas de la región, donde la interacción entre el aire frío del norte y el calor del sur genera condiciones propensas a lluvias intensas.
La alerta amarilla por tormentas severas se extiende desde la ciudad de Mendoza hasta el Valle del Plata, cubriendo una superficie de aproximadamente 2.500 kilómetros cuadrados. Entre las zonas afectadas destacan la ciudad de Mendoza, las provincias de San Juan y la región del Valle de Uco. Este área, conocida por su clima variable y las características de las zonas montañosas, está particularmente vulnerable a los efectos de las tormentas. El SMN advierte sobre la probabilidad de ráfagas de viento superiores a 50 km/h y caídas de lluvia de más de 50 milímetros en algunas zonas.
En el contexto de las alertas meteorológicas, la alerta amarilla es una categoría de alerta que indica un riesgo moderado de eventos climáticos. En este caso, el SMN ha activado esta alerta por la probabilidad de lluvias intensas, ráfagas fuertes y caída de granizo. Según datos históricos, en las zonas montañosas de Mendoza, la presencia de granizo se produce en días con alta variabilidad térmica, cuando el aire frío del norte encuentra el aire caluroso del sur. Esta interacción genera la formación de nubes que, al llegar a alturas elevadas, pueden producir granizo.
La alerta amarilla por tormentas severas en Mendoza no es un evento aislado. Estas condiciones climáticas se relacionan con los patrones climáticos globales, como el El Niño y los sistemas de baja presión que afectan la región. En los últimos años, el aumento de la frecuencia de eventos extremos climáticos en la región ha llevado a la implementación de medidas preventivas por parte de la Defensa Civil y otros organismos. La preparación adecuada es clave para minimizar los impactos negativos de estas tormentas.
Los habitantes de Mendoza y las regiones afectadas deben tener en cuenta las recomendaciones de seguridad. Según el SMN, es recomendable evitar el uso de equipos eléctricos en el exterior, mantenerse alejados de árboles y estructuras aisladas, y asegurar que los vehículos estén bien equipados para posibles condiciones climáticas. Los responsables de la seguridad pública en la zona indican que el número de casos de accidentes por tormentas en áreas rurales ha aumentado significativamente en los últimos años, especialmente en zonas con infraestructura limitada.
El Servicio Meteorológico Nacional advierte que las condiciones climáticas