Manchester United ha tenido que enfrentarse a una nueva desafíada en el campo deportivo: la ausencia de Lisandro Martínez en el partido contra Everton, un hecho que refleja la complejidad de la recuperación física de este jugador argentino tras una lesión grave. Desde el último partido ante el Barcelona en diciembre, Martínez ha estado esperando una oportunidad para volver a la acción, pero ahora, a solo tres días después de su primera participación en el primer equipo, su cuerpo indica que el camino hacia la recuperación es más difícil que creían.
El jugador de 26 años, quien ha sido considerado uno de los mejores defensores laterales en el mundo, ha enfrentado un desafío único en su carrera: la recuperación de una lesión en la rodilla que lo ha mantenido fuera por más de un año. El hecho de que haya tenido que recuperarse después de una lesión en la rodilla ha sido un tema recurrente en su historial, pero en este caso, la lesión ha sido más grave, una lesión en el ligamento cruzado que lo ha mantenido fuera desde el inicio de su recuperación.
El entrenador portugués, Ruben Amorim, ha sido un factor importante en la decisión de no incluir a Martínez en el equipo. Su desconfianza en el jugador, según fuentes, ha sido una fuente de frustración para el propio Martínez, quien ha insistido en que su recuperación es más rápida que el tiempo que le ha tomado a su equipo para prepararle para el partido. Según la información disponible, Martínez ha tenido que esperar a que el entrenador lo incluya en el equipo, algo que ha generado un conflicto entre él y el entrenador.
El partido contra Everton, que se jugará en el próximo día, es una oportunidad para que el jugador vuelva a jugar en el campo. Sin embargo, la situación con su lesión sigue siendo compleja, y los médicos indican que la recuperación completa podría tomar más tiempo que lo esperado. Los entrenadores, por su parte, deben enfrentar las consecuencias de esta decisión, ya que la ausencia de Martínez podría afectar el rendimiento del equipo en el partido.